Las minorías

La psicología social establece tres conceptos de minoría:

  • Por un lado coincide con el concepto habitual que define la minoría como una menor parte de un total
  • La estructura social puede verse como una clase dominante frente a una clase subordinada. Esta clase subordinada, aún cuando no sea minoría según el primer concepto, puede compartir la misma situación.
  • La normativa social también establece una división entre los que la cumplen y aquellos que van contra ella. Los grupos que van contra las normas sociales establecidas pueden considerarse como minorías incluso cuando no cumplen con el primer concepto.
Además, es posible establecer tipos de minoría siguiendo los siguientes criterios:
  • Según su propósito:
    • Si se apartan de las normas dominantes y tienen la voluntad de producir cambios sociales, hablamos de minorías nómicas.
    • Si no tienen voluntad de cambio, simplemente se oponen a las normas dominantes y no quieren imponer su manera de vivir, se trata de minorías anómicas.
  • Según su propuesta de innovación:
    • Si pretenden cambiar las leyes dominantes por unas nuevas, como por ejemplo el feminismo, son minorías heterodoxas.
    • Si lo que pretenden es radicalizar las leyes dominantes, como por ejemplo la extrema derecha, son minorías ortodoxas.
Existen una serie de características que influyen en la capacidad para influenciar de la minoría:
  • Si genera conflicto público, atraerá la atención de la gente y les obligará a replantearse sus ideas.
  • Es importante que el grupo minoritario mantenga una alta consistencia diacrónica y sincrónica. La consistencia diacrónica se consigue al mantener una posición estable a lo largo del tiempo, mientras que la sincrónica se consigue cuando los miembros no se contradicen entre ellos.
  • La minoría tiene que ser percibida como un grupo autónomo y fiable, y no como actuando por intereses individuales.
  • Tiene que mantener un estilo de negociación apropiado. Pueden ser más flexibles y estar dispuestos a ceder y alterar la posición inicial, o bien, más rígidos y mantener una negativa total a ceder.
  • Un efecto de bola de nieve puede ser muy beneficioso para la minoría. Este efecto se produce cuando alguien importante en la mayoría pasa al bando minoritario. Al hacerlo, está forzando a refelxionar a sus antiguos compañeros.
A su vez, la mayoría tiene estrategias que han demostrado ser útiles para resistir la influencia minoritaria:
  • Puede negar la validez del mensaje minoritario tachándolo de falso, idealista, irracional, utópico, etc. Por ello, es importante para la minoría elaborar un mensaje claro, transparente y realista.
  • Puede censurar la difusión de sus contenidos, aunque esto generalmente aumentará el interés por ellos. Por ello, la mayoría debe asegurarse de no dejar huellas si quiere aplicar la censura con éxito.
  • Puede atacar a las características de la fuente en vez de a su mensaje mediante procesos conocidos como psicologización o sociologización. Si consigue crear una visión estereotipada o infravalorada de las personas en sí que componen la minoría, su mensaje perderá valor. Es lo que se utiliza, por ejemplo, contra los okupas, a los cuales se les tacha de sucios e inmaduros. Al expandir estas características negativas sobre los individuos que componen una minoría, la mayoría ni siquiera contempla su mensaje.
Para T. Ibáñez, sólo las minorías activas que propongan posturas compatibles con la dirección de las tendencias sociales futuras podrán tener éxito. Una minoría, por sí misma, no puede producir cambios sociales. Su objetivo debe centrarse en influenciar a la mayoría con sus ideas, ya que finalmente, sólo la mayoría tiene el poder para cambiar la sociedad.

4 comentarios:

  1. Muchísimas Gracias :3 Estuvo Super Me Saque Un 10 Jejeje :D

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  2. Bueno lo del efecto Bola de Nieve es relativo y casi nunca sucede. Solo hay que ver el millon de campañas que hacen los famosos para darse cuenta de ello.

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